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Mira quién habla: lo turístico y lo no turístico en el Estado de Querétaro.

María Antonieta Carracedo / El turismo es una de las principales fuerzas económicas de Querétaro. Es lo que hace que una zona, un sitio o un objeto, se vuelva popular y conocido. El turismo es el viaje, el paseo o la excursión hacia un mundo no distinguido o reconocido de una persona. O también, para la Secretaría de Turismo, en la “Ley General de Turismo” (artículo primero) “la materia turística comprende los procesos que se derivan de las actividades que realizan las personas durante sus viajes y estancias temporales en lugares distintos al de su entorno habitual, con fines de ocio y otros motivos”.

¿Quién decide qué sitio es importante y cuál no? ¿Cómo se escogen los sitios significativos? ¿Qué lugares deberían ser reconocidos y visitados pero no son difundidos? ¿Por qué los turistas solo visitan lo que ya está establecido en un mapa?

Aquí en Querétaro hay lugares importantes que no son conocidos, bueno, la misma gente del Estado no sabe dónde esta el Museo de la Ciudad o el Museo de Arte. Entonces, ¿hay territorios, zonas o sitios no distinguidos? Y si los hay, ¿cuáles son y por qué?

Para responder a las preguntas se necesitarán personas con diferentes puntos de vista y principalmente que sean “conocedoras” de Querétaro.

La primera es un queretano de abolengo, alguien que sabe el qué, el cuándo, el dónde y el quién de cada rincón de Querétaro. La segunda es  un historiador, alguien que sabe exactamente el cómo y hasta cierto punto el por qué. Y por último un experto en la materia “turismo”,  que trabaje en la Secretaría de Turismo, un conocedor del cliente.

Pues bien, la jornada inicia con el “niño Nieto” tal y cual lo llamó Eduardo Rabell, o también Jorge Nieto, profesor del Tecnológico de Monterrey de Ingeniería de Industrias Alimentarias. Para Jorge Nieto la Iglesia de Santa Rosa de Viterbo no es un lugar turístico para los residentes. La “Ley General de Turismo” menciona  también en  el artículo 31 del capítulo ocho sobre las zonas de desarrollo turístico sustentable, que “ las zonas de Desarrollo Sustentable podrán ser declaradas como tales por su desarrollo actual o potencial”. Santa Rosa de Viterbo parece cumplir con las especificaciones, sin embargo no es una iglesia recomendada por la gente. El ingeniero Nieto lo justifica con la distancia, al ser la iglesia más alejada del centro es la menos visitada a comparación de San Agustín, San Francisco o Santa Clara.

“El tesoro de Santa Rosa  es un medallón ovalado que está enfrente del claustro de las monjas. No se ve más que pura cera blanca y en el centro se alcanza a observar una crucecita muy chiquita, dicen que son astillas de madera de la verdadera cruz de cristo”, afirmó Jorge Nieto sobre Santa Rosa. También comentó que tanto Santa Rosa de Viterbo como todas las iglesias de Querétaro, sus retablos mayores o presbiterios no son originales, ya que en 1900-1905 con la influencia del neoclasicismo se cambiaron todos y se les agregó cantera y arcos (como Teresitas), “todas aquellas iglesias con altares en los lados como San Agustín o San Francisco, no existían antes”.

Santa Rosa de Viterbo

Otro lugar que recomienda Jorge Nieto es una capilla que se encuentra en un poblado llamado San Miguel de Do, por la carretera de Amealco hacia Coroneo. Tanto la capilla como el pueblito tienen su magia. San Miguel de Do es 100% indígena, son otomíes y las mujeres y las niñas visten  su ropa típica. “El 90% de lo que hablan es en otomí” explica. Ahora bien, la capilla o actualmente santuario fue fundada el 6 de octubre de1559, esto quiere decir que tiene 453 años. “Está por dentro muy manoseada, pero lo que es la construcción y la fachada son originales, incluso las imágenes tienen rasgos muy toscos”. Lo que se venera es la preciosa sangre de nuestro Señor Jesucristo, cuenta que es una imagen hecha de cáscara de caña.

SECTUR, la página principal de la Secretaría de Turismo tiene descritos los lugares a los que les da preferencia para que se cuenten como turísticos, “En términos regionales, estatales y municipales se impulsa de manera preferente aquellos proyectos turísticos que, por sus beneficios inmediatos de recuperación de inversión y fuerte crecimiento de su demanda, se han considerado como exitosos. Todo ello a través de los seis diferentes programas Regionales: programa México Norte, programa Mundo Maya, programa Ruta de los Dioses, programa Tesoros Coloniales,  programa En el Corazón de México y centros de Playa.

Querétaro pertenece al programa de Tesoros Coloniales. Sin embargo no todos los tesoros coloniales que hay en el Estado son reconocidos. Tal es el caso de La casa de los Perros, según menciona Eduardo Rabell, sub-cronista del Estado.  Dicha casa, como cuentan las crónicas, perteneció a Mariano De Las Casas, “dato que no ha podido confirmarse, pero sí sabemos que vivió y murió aquí”, aseguró Rabell. Se habla de una casa de finales del S. XVII, remodelada durante el S. XVIII, (la imagen anterior es como lucía originalmente). A la fecha la casa es un jardín de niños, pero la verdadera belleza es todo lo que muestra arquitectónicamente. El patio cuenta una leyenda griega llamada Perseo (como se muestra en la imagen de la derecha).

“La escalera es el esqueleto de una molécula de ADN, el que sube no sabe quien baja” son dos escaleras diferentes tal como se muestra en la siguiente foto. El cronista también nombró el hotel de La Marquesa y el águila bañada en bronce que se encuentra en una esquina del mismo edificio.

Los nacionales no saben sobre su estado y los que deberían de saberlo lo cuentan mal, esto dice Eduardo Rabell. Los guías de turismo se aprenden un ensayo de lo que tienen que decir, sin comprenderlo y sin saber qué es lo que dicen. Comenta  por ejemplo que un día  por gusto se subió al tranvía y el guía “experto” en historia dijo: “ésta es la estatua de Ignacio Pérez que representa cuando viene de regreso de San Miguel de Allende para avisarle a la Corregidora que ya le pasó su recado a Miguel Hidalgo y a Benito Juárez y que empiece la Independencia”. ¿Con este tipo de narraciones realmente conviene que conozcamos la historia?

La última persona a la que se le iba a preguntar nunca estuvo, se hizo la cita con el encargado de la Secretaría de Turismo Andrés Hernández una semana antes, pero no estuvo y las dos personas que lo suplían no quisieron contestar las preguntas justificándose que un guía me podría contestar mejor, ¿un guía como el de la anécdota pasada? Por lo mismo Mónica Griselda (no quiso dar su apellido) me contestó que los lugares turísticos en Querétaro que son en pocas palabras los que se encuentran en Internet y la última pregunta fue ¿qué hace a un sitio turístico…turístico? A lo que ella respondió “porque la gente lo visita”. La misión de Bucareli la visitan como máximo 100 personas al año, es una maravilla arquitectónica y cultural, pero no es visitada. Y por cierto el encargado de la misión es quien da el recorrido, explica a detalle lo que era y no es de memoria.

Al revisar los documentos y los comentarios hay que destacar que el principal problema no es el hecho de no reconocer los lugares, como la “Casa de los Perros” o la Capilla de San Miguel de Do. El problema es que la gente no se interesa por conocerlo y más triste aún es saber que las personas que sí se interesan, reciben la información incorrecta. La Lay General de Turismo establece en el artículo 61 que “los turistas tienen el derecho de Recibir información útil, precisa, veraz y detallada, con carácter previo, sobre todas y cada una de las condiciones de prestación de los servicios turísticos”. Por lo que narró el Licenciado Rabell, esto no es obligación de los guías y debería de serlo.  Por experiencia propia, la última entrevista, si se le puede llamar así, duró 2:31 minutos porque las señoras que no quisieron contestar se enojaron y estuvieron usando su celular tratando de comunicarse con la entrevistada desde el primer segundo que se empezó a grabar. ¿Esas son las personas encargadas de la cultura?

Ciertamente, existen lugares que no son reconocidos ni promocionados. Unos porque los residentes lo han decidido así (en el caso específico del Santuario de San Miguel de Do) o porque pasó a manos del gobierno o de alguna persona en especial. Sin embargo los lugares estarán ahí, nadie prohíbe las visitas, simplemente hay que tener un verdadero interés en conocer y visitar, además de conseguirse un verdadero guía, especializado y culto.

Mientras tanto, la recomendación ya está. Por lo menos aquí en Querétaro hay que visitar a fondo la Iglesia de Santa Rosa de Viterbo, la Casa de los Perros, la fachada del hotel de La Marquesa y el águila bañada en bronce que se encuentra en una esquina del mismo. Se plantea una nueva pregunta, ¿qué clase de personas están a cargo del turismo y la cultura en México? Y ¿Qué tiene más valor, la indiferencia de la gente o el resguardo de la historia?

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